miércoles, 14 de enero de 2009

No tanto odio



Planchar no es cosa de mujeres.

Sólo se necesita:

- Apresto.
- Una plancha sencilla, sin vapor ni cosas raras. Ni japonesas dentro, que hagan el trabajo solas.
- Perfume rico para después del planchado.
- Ropa en buenas condiciones, dócil, que se deje planchar.
- Una tabla. Eso de la mesa y la frazada no va. Definitivamente, no va.
- Tiempo. Bastante
- Paciencia. Acá si quiero hacer un freno y aclarar que se necesita MUCHA paciencia... Por sobre todas las cosas

- Al final... ¿Es tan difícil?
- Si. Claramente. Pero con menos odio.

No hay comentarios: